jueves, 18 de abril de 2013

Algo previo a la marcha del 18 de Abril

La corrupción política es como un parasito, que no solo se alimenta de los ciudadanos, sino que además se reproduce generando cada vez más parásitos, en una vorágine sin solución de continuidad.
Cada vez más llega a la política mas gente que solo practica la estrategia del parásito, fortalece su poder a costa de otro usando la ciudadanía como un vehículo, que le sirve para satisfacer sus necesidades, para sostener su permanencia y sus privilegios, crea y reproduce instituciones que suman mas hombres como el, al poder.
Pero, esto solo es posible si hay una ciudadanía que en lugar de condenarlo y desenmascararlo, permite que continúe usufructuando los beneficios, tranquila y calladamente, sin reaccionar ni pedir condena.
Para que ningún ciudadano crea que puede perpetuarse en el poder, es preciso que la sociedad ejerza sus derechos y exprese su repudio, pero también es preciso que esa sociedad asuma su deber individual y colectivamente, participando y comprometiéndose, a mantener y practicar una conducta personal acorde con la vida republicana.
Salgamos a mostrar nuestro descontento, pero también seamos capaces de sostener lo que decimos con el ejemplo de nuestra vida personal, para quitar margen a la corrupción hay que terminar con las conductas sociales que la permiten.ril
Hoy, salgamos a la calle, a exigir que nos respeten como ciudadanos, a pedir por nuestras libertades, a afirmar nuestro deseo de ser parte del país común; mañana salgamos a la calle, a demostrar con nuestra conducta que no somos mercadería que se compra y vende, que no se nos puede corromper como sociedad, que somos Ciudadanos con mayúsculas.

El ciudadano es parte del proceso político, origen, protagonista y destinatario, eso lo convierte en participe de la política, sin cuya participación nada es posible.
No hay posibilidad de sustraernos de esta responsabilidad, el solo hecho de no votar en una elección, nos hace responsables de su resultado, no votamos, y permitimos que alguien llegue al poder, con poca representación, y se perpetúe en el; además lo hacemos creyendo que así no participamos, cuando en realidad esa "no participación" termina siendo una acción definitoria.
Casos como este sobran, lo importante es desarrollar una forma de participación positiva, sobre todo en un sistema constitucional que consagra al partido político como el único vehículo válido para llegar al poder, eje de la representatividad, y mecanismo de participación.
Las actuales circunstancias parecen habernos despertado, pero la acción no debe quedar solo en la protesta, la conducta personal y colectiva, son claves para erradicar de la política, todas estas practicas negativas, no solo los políticos deben dar el ejemplo a los ciudadanos, cuando esto no ocurre los ciudadanos debemos dar el ejemplo a los políticos, el país es nuestro, tuyo, mío, de todos, es una construcción colectiva, cuyo gobierno depende, sobre todo de nuestra conducta, estamos ante una oportunidad única, no dejemos que esto caiga solo en la protesta, asumamos nuestra responsabilidad y actuemos a la altura de la situación, sino todo cambiará solamente para que nada cambie.

sábado, 6 de abril de 2013

Una reflexión acerca de las inundaciones

Cuando Ocurren tragedias, como las inundaciones, sobre todo cuando se pueden evitar, resulta odioso hablar con el diario del lunes, pero lamentablemente para quienes ejercen el poder, siempre queda al desnudo todo aquello que era importante hacer, y no se hizo.
Pero, y siempre hay un pero, lo que se debía hacer y no se hizo, siempre estaba destinado a solucionar los problemas de los sectores mas desposeídos y en mayor situación de riesgo, que terminan sufriendo las consecuencias del  mayor impacto.
Que las inundaciones afectaron a los barrios mas carenciados de las ciudades afectadas, es una verdad de Perogrullo, también que desde ningún gobierno, ni nacional, ni provincial, ni municipal se hizo nada por evitar que esto, que ya ocurrió otras veces volviera a suceder; ¿por que?, porque en el fondo a nadie le importa la vida real, solo son un voto a la hora de contar.
Así queda al desnudo la miseria política, del gobierno, ...de todos los gobiernos, y salta a la vista la diferencia entre el interés de conseguir una primera plana, a fuerza de ponerse una camiseta, y la verdadera solidaridad social, que todavía subyace entre la gente.
El cuervo Larroque,  a las cosas hay que ponerle nombre y apellido, es el peor exponente de una forma de hacer política, que tiene como eje la intolerancia, y la prepotencia, que no comprenda a la sociedad, ni le interesa, que solo admite un discurso único, y que su objetivo es lograr encolumnar a toda la sociedad detrás de un liderazgo caprichoso, surgido de una historia inventada.
Pero esa Actitud, no es personal, sino que responde a una estrategia que se comparte en todo el gobierno, que consiste en desplazar del protagonismo, por cualquier medio, a cualquiera que no forme parte de su cohorte de adulones y alcahuetes, pero esto es un modelo repetido, el Gobierno de Buenos Aires, parece salido del mismo molde, del mismo modo que la jefatura de gobierno de la ciudad; donde cada tragedia encuentra al jefe de gobierno de vacaciones, y no es producto de la casualidad, pareciera que vive de vacaciones y no le importa nada de lo que ocurre a su alrededor, es como alguien que solo escucha su propia voz, puede ser ocurrente a la hora de poner motes e hilvanar frases ingeniosas, pero salta a la vista que tiene una brillante corte de funcionarios, poco útiles a la hora de resolver los verdaderos problemas.
El problema de fondo de todo esto es que la política argentina parece haberse olvidado de trabajar para la gente, y que su objetivo es el bienestar de la población, y que para esto hay que gobernar todos los días, cada día que pasa es notable que se necesita un gobierno que se ocupe de las cosas cotidianas, que piense en el bienestar en términos de estrategia, y que trabaje poniendo las cosas en su lugar, sin pretender sobresalir, que en ves de hablar todos los días, haga todos los días, un gobierno de gente normal, que funde, ni funda, solamente que haga.
Esto se escribe con mucha bronca, pero no hay otra forma de decirlo.

lunes, 25 de marzo de 2013

Un nuevo 24 de Marzo


Ayer se cumplio un nuevo aniversario del Golpe de Estado que instauró en el país la más terrible dictadura que recuerde la historia, el homenaje a los desaparecidos, y el reclamo permanente por la vigencia plena de los derechos humanos, nunca puede, ni debe perder vigencia; cuando se deja de reclamar por la vigencia y el respeto por los derechos humanos, se corre el riego de permitir el avance de los gobiernos por sobre las libertades de las personas.
En el caso particular de ayer, la línea argumental descendente, de la nueva historia gubernamental, hizo que se adueñara de los derechos humanos su sector político, como si fuera que, mágicamente, su plena vigencia se debe a los superpoderes de Kirchner y su Consorte gobernante.
La única imagen de la lucha por los derechos humanos que puede mostrar el gobierno actual , es la de Súper Néstor, bajando un retrato 30 años después, cuando como acto era solo simbólico, y no entrañaba ningún peligro para él o para los ciudadanos.
Pero en 1983 la situación era un poco diferente, El peronismo había anunciado que convalidaría como ley el decreto de auto amnistía, un Pacto militar con el sindicalismo peronista, aseguraba esa situación, no habría, ni pena ni castigo para los culpables, y los integrantes de este gobierno no fueron la excepción a la linea que el candidato Luder trazaba con relación a las atrocidades cometidas, por militares y subversivos.
Hacía falta mucha valor y entereza moral, para fundar en 1975, una organización como la asamblea permanente por los derechos humanos, para, en 1976 y mas tarde, presentar un recurso de habeas corpus por un desaparecido, o reunirse para discutir que se hacía, en favor de los perseguidos, para colaborar ayudando a muchos a salvar su vida.
En esa época Supernestor y su esposa se divertían iniciando acciones legales, al amparo de la tristemente célebre circular 1050, en Rio Gallegos, y se movían a la sombra del poder militar, de lo que hay más de un testimonio fotográfico.
En 1983, había que ser muy valiente para Formar parte de la CONADEP, de la que los miembros del partido de este gobierno se negaron a participar, seguramente por falta de valor, ante mandos militares fuertes, en pie, y dispuestos a sostener una política de ocultamiento de los hechos.
Había que ser muy valiente para ordenar que se iniciaran los juicios a los responsables, porque además, esto debía incluir el cuidado de no permitir que se originara otro derramamiento de sangre en la Argentina, había que ser muy valiente para esto, y en esto tampoco acompañaron los miembros de este gobierno.
Los miembros de este gobierno no actuaron nunca en defensa de los derechos humanos, ni en el momento en el que la estabilidad constitucional podía peligrar, y cuando el momento de mayor peligro y de persecuciones por parte de la dictadura se refugiaron en el sur al amparo de la fortuna de papá, y a la sombra de los cuarteles.
Había que ser como Raúl Alfonsín, para que se pudiera hacer justicia, para que se pusieran las cosas en su lugar, para que se conociera la verdad.
Ni Néstor Kirchner, Ni Cristina Fernández de Kirchner hicieron nada por los derechos humanos en el momento más difícil, como tampoco lo hicieron la mayoría de los dirigentes del peronismo de aquel entonces, solamente bajaron un retrato, cuando ya los golpistas no tenían el poder de bañar en sangre a nuestro país, fueron tan valientes que derogaron dos leyes, después que habían sido declaradas inconstitucionales por un Juez, es decir, cuando ya no tenían vigencia. ¿Hicieron que se reabrieran las causas?, era una consecuencia inevitable, después de la declaración de inconstitucionalidad.
En realidad la vigencia de los derechos humanos, fue gestada por los fundadores de la Asamblea Permanente, el servicio de paz y justicia, el centro de estudios legales y sociales, La CONADEP, el Dr. Alfonsín, las madres de Plaza de mayo, y las Abuelas, pero no por este gobierno, que además esta tan poco convencido de esto que, para asegurarse su relato, necesita que no se respete la libertad de la oposición de ser parte de la conmemoración del 24 de Marzo, que no se respete el derecho fundamental de manifestarse libremente.
En honor al estado de derecho que se pretende defender, al gobierno debe hacer un acto de contrición, y tender la mano fraterna todos los ciudadanos, en lugar de continuar fomentando el enfrentamiento, el resentimiento y la mentira.
Muchachos, Néstor no cruzo los andes con San Martin, no liberto a Chile y a Perú, no era amigo ni de Bolívar, ni del chacho, ni de Artigas, ni del Che, no lucho con Lister en la España Republicana, Cuando Fidel estaba en la sierra él ni siquiera sabía dónde estaba Cuba, a lo mejor alguna vez escucho a Quilapayún, pero nunca participó de ninguna resistencia contra ninguna dictadura, en definitiva, le pusieron laureles que nunca se ganó, es un cuentito.
Ah, tampoco venció a la muerte, no los quiero hacer llorar pero el Nestornauta no existe.
Los Derechos Humanos se respetan todos los días y por sobre, todo inculcando la pluralidad y la tolerancia, practicando la libertad y la justicia, nunca con el odio y la venganza.
Por lo menos así me parece a mí, que no tengo la verdad.

martes, 12 de marzo de 2013

REFLEXIONES EN EL DIA DEL MILITANTE RADICAL

REFLEXIONES EN EL DIA DEL MILITANTE RADICAL

La libertad es el bien supremo del hombre, porque consiste en el ejercicio de la capacidad de decidir, de elegir, y es en ese momento, crucial, que se condiciona el futuro de la propia vida.
Impedir el ejercicio del derecho a elegir, es lisa y llanamente impedir el ejercicio de la libertad, para crear en la política una nueva forma de aristocracia, que desprecia la capacidad de razonamiento del ciudadano, relegándolo a la posición de mero observador, y víctima, de decisiones ajenas a su voluntad.
Esta forma de hacer política, que se ha enquistado en nuestro partido, termina por convertirse en un mecanismo hereditario que asume que los puestos públicos y el ejercicio del gobierno estarán destinados a una clase, que se reconoce a sí misma como elegida y dominante, y lo es a fuerza de impedir el ejercicio del derecho a decidir.
La democracia es un sistema representativo, que exige, como condición necesaria y excluyente, que los representantes tengan legitimad de origen, que solo se obtiene a través de una elección verdadera donde el ciudadano pueda ejercer la libertad de optar.
La principal misión del militante político, es luchar por que esa libertad se ejerza en toda su dimensión, si esto no se asegura, en primer lugar desde los partidos políticos, termina por desvirtuarse la democracia representativa y republicana como sistema, y a la limitación de estas libertades seguirán otras, convirtiendo a la democracia en un enunciado formal de una Constitución que terminará por perder todo su sentido.
A todos aquellos militantes de la UCR que luchan por esto todos los días, Feliz Día.

viernes, 8 de marzo de 2013

Alguna reflexion sobre la democracia en la UCR




La genialidad de la democracia como sistema es que está basada en el valor de cada hombre, cada hombre vale una opinión, cada opinión es un voto, cada voto es un contrato de fe, fe depositada en alguien en quien cada uno ve como un reflejo de lo que le sugiere su propia imagen; es decir voto por aquel que me representa, y el con ese voto firma un contrato de representación conmigo, por el que está obligado a actuar de acuerdo a mi opinión y necesidad, razón por la cual lo voté.
Es un contrato donde acepto que alguien me represente ante el resto de la sociedad, porque su propuesta y sus ideas coinciden con mis convicciones personales, solo por está obligado a cumplir esa promesa de campaña que me identifica, y por la cual yo lo elegí.
Lo impresionante del sistema es que permite aunar, convertir en una todas las opiniones individuales expresadas en las urnas a través de la representación, y en esta circunstancia se establece que el representante adquiere una obligación, ya no solo conmigo, sino con todo un sector que se manifestó con su voto, favoreciendolo, y que lo obliga a cumplir con toda la comunidad, porque la voz del representante se unirá con otros, para aunar nuevamente y convertirse en una opinión generalizada de todo un sector de la población.
El político, como tal, es entonces un sujeto obligado a cumplir con una serie de premisas que el mismo propuso, e inclinó la balanza de las preferencias electorales a su favor.
La sociedad a partir de su elección, descansa en el representante, si el no cumple la sociedad decepcionada podrá elegir a otro; ahí es donde reside el principal problema, cuando la sociedad decepcionada, lejos de cambiar sus preferencias, abandona su estado de movilización y deja que las cosas simplemente transcurran, simplemente porque no tiene la posibilidad de elegir.
Por eso es bueno que la política ponga atención a todos los movimientos sociales, espontáneos o no, porque son el primer indicador de la necesidad de cambio, manifestada por la sociedad, los movimientos espontáneos surgen y pueden ser pasajeros porque expresan una opinión eventual, pero no es pasajero el reclamo; los movimientos más organizados delatan que existe una necesidad de cambio sostenida, y agravada en el tiempo, quizá mucho más antigua y analizada, que necesita de toda una organización social para poder hacer sentir esa necesidad.
Esto es todo un problema, porque la democracia es un sistema que obliga a la comunidad a ser responsable de su destino, y entonces al dejar hacer, la misma sociedad se convertirá de algún modo en cómplice y gestor de su propio fracaso, toda una paradoja.
 Es cierto que la sociedad es participe, pero no culpable del fracaso, sobre todo porque no tiene la capacidad de decidir más allá que lo que el sistema representativo le permite, y así asegura su indemnidad, su falta de culpa por el fracaso; pero el político si, el político tiene el deber de cumplir, lo obliga el contrato sellado con su elección, y no puede, ni debe, librarse de esta obligación ni de su responsabilidad.
Es genial, pero es imperfecta, la democracia es siempre perfectible; y eso también es genial, porque es un sistema que permite ser adecuado a los tiempos, y ser adecuado a los avances que se perciben en materia social, desde que existe la democracia republicana como sistema de gobierno, se ha avanzado lentamente, permanentemente, sin pausa, en su perfeccionamiento.
 Esto exige que la democracia como un sistema perfectible deba asegurar al ciudadano, mecanismos que le permitan que el representante, deba someterse siempre al juicio del pueblo expresado en las elecciones, y debe prever los mecanismos de legitimidad necesarios, para que el representante sea obligado a someterse al juicio de la voluntad popular.
 Hasta ahora ese ha sido un problema, que ha estancado al sistema, impidiendo que la renovación de los hombres de la política adquiera el dinamismo que se necesita, sobre todo con la velocidad que se producen los cambios en los comportamientos sociales, sobre todo alentados por los avances tecnológicos.
 En el seno de los partidos políticos, sobre todo en el nuestro, donde la Libre elección de los representantes ha sido una bandera, se hace caso omiso a este principio fundacional del partido, a través de eufemísticas listas de Unidad, aunque solo son listas únicas, que solamente aseguran la continuidad de los dirigentes, cómodamente instalados en sus puestos, eliminando así la necesidad de someterse a la voluntad popular.
 Lejos de perfeccionar el sistema, los partidos parecen haberlo atrasado lo suficiente, como para recrear una nueva forma de aristocracia, donde solamente están en condiciones de acceder a los espacios representativos aquellos que cuentan con medios suficientes como para poder asegurarse su publicidad personal, desde sus puestos de poder.
 Si a esto sumamos la posibilidad de la reelección sin condiciones, estamos permitiendo la creación de un nueva forma de aristocracia, que se sostiene en el poder, sin legitimarse dentro de los partidos políticos, a fuerza de impedir el juicio popular; Y esta nueva forma de aristocracia se ha convertido también, en una forma de poder sucesorio donde los hijos, suceden a sus padres, solamente por imperio de la descendencia, sin haberse presentado jamás a validar sus mandatos ante la sociedad.
 Empujada hacia fuera de la política, por estas conductas, la sociedad no tiene una representación cabal, o por lo menos no siente que la tiene, y no se identifica con ninguna propuesta, ni candidato, simplemente vota en contra de algo, o por nadie, y en el peor de los casos no vota. Y Con esta conducta se renuncia voluntariamente a ser representado, sin saber que eso no rompe el contrato electoral, sino que solo aliviana la responsabilidad del representante.
 La construcción de una nueva alternativa política dentro de la UCR, que sea atractiva para la sociedad, deberá tener en cuenta todo esto, asumiendo que el partido que debe ser el reaseguro de la democracia no apague las expresiones internas, suprimiendo la voluntad electoral de su gente.
Una propuesta política que enamore, debe ser discutida y analizada, y enriquecida con aquellos que surgen de la representación popular, no es con la sentencia ecuménica de un iluminado que se construyen las ideas y los partidos, sino con la voluntad de muchos que se confunden para construir un ideal.
 La política sirve para mejorar la vida de la gente, por sobre todas las cosas, y para organizar las sociedades, para que sus ciudadanos convivan en paz y armonía, dentro de los parámetros que la ley y la justicia fijan como guias para su desenvolvimiento, la democracia es el más imperfecto de todos los sistemas ideales, porque es trabajoso, implica acuerdos y discusiones generales para llegar a los fines, convierte al estado en una construcción de propiedad colectiva, donde todos las expresiones de una sociedad deben ser contenidas.
 La democracia es un medio, un transporte hacia la convivencia y el progreso social de una nación, en tanto que debe permitir que la discusión lejos de circunscribirse a un círculo experimentado, se amplíe cada vez más e incluya a un mayor número, que asegure su renovación permanente, que acompañe la necesidad de mejores oportunidades, derechos y garantías.
 Cuando la política no acompaña la evolución de la sociedad, surge el estancamiento político como practica permanente, y la participación pasa a estar en un plano secundario, es esto el motivo que hace que la propia sociedad busque fuera del sistema lo que el sistema no le da, que es la oportunidad de expresar su disconformidad, y satisfacer sus necesidades por otros medios diferentes a los que las instituciones les brindan.
 Los partidos políticos son la expresión orgánica de la ideología, una organización montada para competir políticamente y alcanzar el poder para cumplir los fines que su doctrina persigue, y en la carrera por conseguir alcanzar el poder, no puede soslayar que esa ideología que lo conduce, debe ser aplicada en lo interno, como una forma cabal de demostrar que lo que propone puede llevarse a cabo dentro de su organización.
 Todo esto parece una verdad de Perogrullo, o un discurso de tonto pero, sin embargo, la realidad de lo ocurrido con nuestro partido marca una verdad, inexcusable, la falta de democracia interna, y el no respetar la voluntad de los simpatizantes del radicalismo, quebró todos los contratos electorales y anula todas la representaciones de sus hombres, puesto que el no sometimiento a la sanción electoral invalida cualquier representación política que se esgrima, puesto que no tiene legitimidad en su origen, aunque se ajuste a una carta orgánica, sobre todo cuando esta se ha modificado de acuerdo a las conveniencias particulares de algunos dirigentes.
 El Radicalismo desde hace muchísimo tiempo ahogó la discusión interna, concretando listas únicas, en conversaciones de sectores que solamente se orientaron a mantener privilegios, poniendo por detrás su obligación de representar fielmente al ciudadano, el único resultado conseguido fue que desde 1983, se perdieran sufragios en cada elección.
 La eliminación de la obligación del 66%, para obtener una reelección fue el primer hito que marco que la renovación podía quedar estancada, no obstante eso, se continuó con esa política de unificar listas, para asegurar el cambio, sin que nada cambiase, se eliminaron las incompatibilidades y los cargos partidarios quedaron en manos de quienes ocupaban cargos públicos, sucesivamente se incorporaron modificaciones que permitieron cerrar el partido a la participación cada vez más.
 Hace unos años, antes que se produjera la debacle política, escuche a un dirigente entrerriano, que enarbolo alguna vez, la bandera del tercer movimiento histórico, decir que se debía tener un partido más chico con un padrón “manejable”, raro pensamiento para un dirigente de un partido que se reconoce asimismo como revolucionario, que se autoproclama como el abanderado de los desposeídos, que se encuentra dentro del espectro donde están los grandes partidos de masas.
 Esto es lo que ha provocado que la Unión Cívica Radical este en el lugar donde está, en la medida que no se reabra la Unión Cívica Radical a la participación, y que no se practique rigurosamente una política que garantice una permanente dinámica de renovación, no podremos hacer más aportes para el perfeccionamiento de nuestra democracia, porque no existiremos como partido.
Recuperemos la genialidad de la democracia, propongamos un nuevo contrato político que asegure a la sociedad que será posible que exista una política de clase, sino una política donde todos sin exclusión de ninguna especia, podamos ser partícipes de la renovación permanente que nuestro sistema político necesita.
 No creo ser original, ni me considero un hombre demasiado inteligente, solo reflexiono y escribo sobre aquellas cosas que son mis convicciones, tengo el sueño de vivir en un país normal, gobernado por políticos que todos los días trabajen para que integración e inclusión no sean solo una quimera, y creo en aquello que aprendí alguna vez, “la razón de ser de un estado es la felicidad de sus habitantes”, e intento trabajar para conseguirlo.

lunes, 25 de febrero de 2013

Una reflexion sobre esta forma de poder y nuestra conducta




Parece que en los últimos tiempos donde todo lo que hace el gobierno nacional, debe ser interpretado ser convertido como una causa nacional, fiel a un argumento histórico maniqueo donde lo que se pretende es hacer notar que solo este gobierno ha podido establecer a los derechos humanos, el bienestar social, la redistribución del ingreso, la justicia social, y la defensa de los intereses nacionales como políticas de fondo, cosa, que según la lógica de ese argumento no ha hecho ningún gobierno nacional desde 1853 hasta ahora.

Este es el argumento del gobierno, que además elije una mecánica de confrontación permanente con algún actor opositor, nacional o internacional, dentro de una puesta en escena, donde esa confrontación de lugar a la acción épica del gobierno en defensa de los intereses del Pueblo Argentino, fiel a la imagen liberadora que el gobierno tiene de si mismo.

Esta mecánica parece que ha dado resultados, de no ser porque este argumento termina chocando contra sí mismo; así como el discurso de justicia y defensa de los derechos humanos oficial, hace agua cuando sabemos el estado en el que se encuentran los pueblos originarios de nuestro país; o cuando la fabulosa inversión en educación, se choca contra la realidad de la falta de preparación con la que salen nuestros hijos de las escuelas, públicas, y se elige subsidiar cada vez más fuertemente a la educación privada; o cuando el fabuloso crecimiento del empleo no es nada más que una cifra que eufemísticamente oculta la realidad de una gran cantidad de población que sobrevive de los subsidios estatales, atada a la voluntad de un caudillo que da y quita a gusto, placer y necesidad; o la estabilidad económica que no es más que una mentira detrás de una cifra maquillada.

Cuando uno enarbola una idea politica desde la oposicion, es difícil no caer en la facilidad de atacar a un gobierno por la coyuntura, y analizar el fondo de las cuestiones importantes que hacen al quehacer nacional, pero en el caso de este gobierno es imposible soslayar la coyuntura, porque hoy están explotándole en la cara los problemas que ha pretendido ocultar permanentemente, si haber intentado solucionar el fondo de esos problemas.

La tragedia de Once, el malestar económico por el achicamiento del ingreso; la inflación que no parece ceder, impulsando una puja por la distribución del ingreso cada vez más virulenta; la balanza comercial que se reduce o se mantiene a fuerza de restringir la importación, en lugar de una política de desarrollo industrial que produzca bienes exportables a precios competitivos; la falta de una política social que en lugar producir clientes, promueva socialmente a las clases más sumergidas; un acuerdo con Irán, que parece un escalón más destinado a no poder cerrar una herida abierta en el seno de la sociedad; la política de transportes que ha demostrado tener agujeros por todos lados, y solamente encarece los costos en lugar de permitir mejorarlos; la ausencia de una política económica con un objetivo trazado orientada el crecimiento, y a la mejora general de la economía real; y por ultimo una política educativa que solamente a nivelado hacia abajo, provocando una caída en la calidad de la enseñanza pública, limitando las posibilidades que las clases populares tienen de acceder a mejores oportunidades a partir de su educación.

Este gobierno tuvo la oportunidad de aplicar soluciones de fondo a problemas de, que la argentina arrastra desde hace muchos años, dándole al país un perfil realmente progresista, planificando el crecimiento e integrando a la sociedad, sobre todo en el momento político en el que asumió el poder, con una sociedad dispuesta a trabajar mancomunadamente para salir adelante, después de la crisis económica a la que nos arrojó la política liberal de los 90.

Es necesario hoy tener un gobierno, como dijo alguna vez Kovadloff sobre el presidente Illia, para todos los días, que tome como lo hizo durante su carrera política, como legislador, vicegobernador o Presidente, la responsabilidad de planificar el futuro, con normalidad, sin el discurso grandilocuente de la fundación de una nueva nación, sino gestionando correctamente esa planificación, con seguridad y firmeza.

Pero eso no puede hacerse sin la presencia de una sociedad que debe asumir definitivamente su rol dentro del gobierno del estado, desde su posición de parte, que sume esfuerzos al trabajo común, que marque con firmeza y coherencia sus necesidades, e indique el camino que debe seguir un gobierno.

Es necesario que la sociedad no esté ausente, puesto que los cambios y las mejoras solo pueden surgir de una presión social permanente sobre las instituciones políticas, ya no basta solo con el voto, las circunstancias actuales demuestran que la ausencia de participación, y de exigencias, solo causó un estancamiento en la instituciones, no solo impidiendo la renovación de los actores, sino, lo que es más grave, la renovación de la institucionalidad democrática.

La democracia es un sistema maravilloso, pero solamente funciona cuando la sociedad está presente, y asume su rol protagónico, participando y haciendo sentir su presencia, sancionando con su voto, reclamando plebiscitariamente por aquellas políticas que le son más sensibles, siendo parte responsable de la vida en común.

No es el gobierno, sino la sociedad, la que teje la trama que nos vincula solidariamente como parte de una nación, y que permite establecer un destino, y un futuro, y solo habrá destino y futuro si esta sociedad renueva su compromiso de reforzar ese tejido conductor, con su protagonismo.

No hay poder que pueda sustraerse a ese reclamo de la sociedad movilizada, puesto que los efectores políticos salen de su seno y son su más fiel reflejo, y en esto es donde como parte del estado tenemos la mayor de las tareas, recrear entre todos esa sociedad que pueda poner en el poder a hombres y mujeres que comprendan lo que el país necesita, que planifiquen el desarrollo, que promuevan la inclusión con integración, que devuelvan la calidad educativa que alguna vez nos puso en los primeros lugares, y que no nos sacrifiquen en pos de sus ansias de poder.

Necesitamos gente que nos devuelva el sueño de ser argentinos, de estar orgullosos de formar parte de esta sociedad, necesitamos que nos devuelvan la ilusión de ser mejores, necesitamos normalidad institucional, necesitamos honestidad, ética, visión, certeza, trabajo.

Necesitamos políticos para todos los días, que nos representen, que nos acompañen, que nos ayuden, y que no se olviden de qué lugar de esta nación salieron, y tienen la obligación de respondernos con sus actos, fiel y cabalmente.

Nos admiramos del presidente del Uruguay, pero tuvimos hombres que fueron ejemplos de vida y de conducta, tuvimos a Alem, a Irigoyen, a Lebhenson, a Larralde, a Illia, a Alfonsín, verdaderos próceres de un radicalismo que supo interpretar lo que el país necesitaba, y que no supimos apreciar como debimos, volvamos a las fuentes, recuperemos la identidad, y la política para todos.

Nuestra misión como radicales, como dijo el Presidente Illia es “…luchar por el hombre mismo, porque es la evidencia humana la que hace bambolear los tiranos y falsos dioses. Y si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos bien, en cambio, donde está la mentira...”.

Carlos Perette sentencio hace algunos años que “Para que el futuro se presente promisorio y lleno de luz y de decoro, es necesario que todos, absolutamente todos, estemos dispuestos a convivir en la democracia con los derechos que ella impone. No puede haber democracia solamente para vivir de sus beneficios, pero para renunciar de sus sacrificios.”

La nación es de todos y no es de nadie, la responsabilidad de gobernarnos es colectiva, lo que pase en el futuro dependerá de nuestra conducta y de aquello que sepamos exigir a nuestros dirigentes.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Petición

A quienes leen este Blog

Esta es una petición para sea firmada por todas  aquéllas personas que se sientan solidarias con el pueblo QOM, que esta siendo literalmente atacado permanentemente, solo por defender su tierra.
Este enlace es para pedir al Gobierno Nacional que ordene que la Gendarmería sea obligada a proteger a estos hermanos, sabemos que además se esta condenando a muchos integrantes del pueblo QOM al hambre y la miseria, solo por el interés de ampliar la zonas sembradas de soja, además de destruir con esta politica miles de hectareas de bosques.

Para firmar esta petición solo tenés que hacer click en el enlace que esta debajo:
http://www.avaaz.org/es/petition/Proteccion_para_los_pueblos_Originarios_de_la_Argentina/?fKVnNdb&pv=3

Pensá solamente un minuto en esto, ¿que harías si todos los días alguien intentara entrar a tu casa y echarte de ella, solo porque a sus ambiciones le molesta que estes allí, y que tengas una cultura diferente?.
¿ Y Si además para que te vayas te inventan accidentes para matar a tus hijos y a tus hermanos, y te dejaran sin familia?
Pensa un minuto en esto ¿no lucharias hasta el cansancio por tu derecho a ser dueño de tu casa?, a ellos les pasa lo mismo, con una diferencia, ya estaban alli, cuando fueron colonizados y esclavizados, tienen mucho mas derecho que nosotros a esa tierra, ayudemos, solamente falta una firma, ponela y pensá, que hoy van por ellos, no sea que mañana vengan por vos, y sea demasiado tarde para frenarlos.
Pensalo, firmá, la vida de mucha gente está en juego.