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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Es momento de consensuar y acordar un pacto para cerrar la grieta


No deja de pasar un día sin preguntarme ¿hacia dónde vamos?, pregunto, y me pregunto ¿qué clase de país queremos ser?, y pareciera que la realidad no deja entrever una respuesta, resuenan en la mente las palabras de Arturo Illia, “Todos somos responsables de haber arrojado una piedra”, y vuelvo a lo mismo, ¿porque no logramos delinear un futuro? no solo para nuestros hijos, sin para nosotros.

El rencor en la sociedad parece no terminar nunca, la tan renombrada, y maldita, grieta de la sociedad ya es tan grande, que parece que puede no tener fin, no podemos tener ninguna clase de dialogo que no termine en una acusación descalificadora hacia la postura del otro, después de toda la sangre derramada en nuestro país desde el fondo de nuestra historia, parecemos condenados a repetirla sin solucion de continuidad.

La corrupción de los que estuvieron antes, se justifica con la corrupción de los de ahora, y mientras tanto el 30% de pobres que históricamente tenemos, no cambia, nada parece poder cambiar.

Nosotros hemos caminado casi toda la historia argentina, de los últimos 20 años, y solo hemos visto desencuentros constantes, ya pareciera que nada nos puede unir, si pido que cese la corrupción soy un Macrista Neoliberal, si pido más justicia social soy un kirchnerista corrompido, y para unos y otros estoy condenado a arder en el infierno.

Si creo que es necesaria una ley que despenalice el aborto, pero no quiero aborto gratuito indiscriminado, me condenan los partidarios del aborto por elitista, y la legión de los supuestamente pro-vida me condena y me amenaza con vaya a saber qué clase de males y maldiciones que caerán vaya a saber de dónde.

Pero de la discusión no surge nada que sirva para generar un nuevo dialogo social, todos hablan del dialogo, pero el problema de generar acuerdos sociales a futuro es que la discusión se empantana en un punto crucial, ¿Quién conduce?, quien queda en la historia como el fundador de una nueva argentina?, ¿quien encabeza el pacto nacional que dará a luz una nueva república? Y esto nos condena a seguir sufriendo como sociedad el mismo problema de falta de representatividad de la política.

Adolfo Suarez cuando llamo a sellar los acuerdos de la Moncloa, tenía algo en claro, España salía del periodo más oscuro de su historia, las heridas de la sociedad eran tales, que parecía imposible cerrarlas, sumado al aislacionismo Franquista, que los había aislado casi del resto del mundo.

A Adolfo Suarez no le importo de que partido salían las propuestas, sino que era el momento de ser lo suficientemente abierto para generar una forma de convivencia que evitaría que la violencia política y social se desatara sin control luego de la desaparición de franco, lo curioso fue que esto lo promovía quien venía de la, histórica y fanática, derecha falangista.

Los firmantes Adolfo Suárez en nombre del gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo (por UCD), Felipe González (por el Partido Socialista Obrero Español), Santiago Carrillo (por el Partido Comunista de España), Enrique Tierno Galván (por el Partido Socialista Popular), Josep Maria Triginer (por la Federación Catalana del PSOE), Joan Reventós (por Convergencia Socialista de Cataluña), Juan Ajuriaguerra (por el Partido Nacionalista Vasco) y Miquel Roca (por Convergència i Unió), entraron en la Historia Española por la puerta grande.

En este acuerdo todas las libertades conculcadas por el franquismo fueron puestas en funcionamiento, las empresas debieron abandonar sus conductas corporativas, propias del fascismo franquista, y finalmente ante la amplitud del acuerdo el espectro sindical la UGT y la CC.OO, los tradicionales sindicatos de Izquierda española,  firmaron el acuerdo sometiéndose a la decisión de la mayoría.

De este acuerdo del que tanto se habla y se pontifica, nació la nueva España democrática, las comunidades, con sus estatutos autónomos, y la constitución española, tras este acuerdo la posibilidad del triunfo de un levantamiento militar exitoso fue sepultada por toda la clase política.

El contexto de España, aislada del resto de su continente, atrasada cultural, social y políticamente, estaba además inmersa en una crisis económica sin precedentes hasta ese momento, lo que profundizaba los problemas sociales y políticos, esta crisis que despertó la necesidad de estabilizar el país ante el desafío de la democratización, y de la integración con el resto de Europa, imponía una forma de entendimiento de la sociedad para avanzar hacia un nuevo estado.

¿Pero de que se trataba el pacto?; se trataba de estabilizar política y económicamente dentro del marco democrático del nuevo estado español, mediante un serie de acuerdos en los que el Partido gobernante (UCD), y los partidos de la oposición, principalmente el Partido socialista obrero, el nacionalista Vasco, el Ezquerra Catalán, el partido comunista español, la derechista Alianza Popular, representados en el parlamento se comprometían a apoyar y acompañar medidas que permitieran contener la creciente inflación, establecer nuevas reglas económicas, y dar forma a una nueva organización política y jurídica.

Se sentaron aquí las bases de un nuevo país.

Es obligatorio en este punto adentrarnos en la letra del pacto y hacer algunas similitudes y diferencias, entre el contexto nacional español y el nuestro, y podremos ver que muchas de las cuestiones contenidas en el pacto no serían tan difíciles de formular en nuestro país.

La constitución de las cortes después de las elecciones de 1977 no le otorgaba una mayoría clara al gobierno, y tampoco el senado, conformándose de forma tal que, de no asumirse la necesidad de realizar acuerdos podría haber inmovilizado al gobierno ya hacer fracasar el intento de reformar el gobierno, luego de las elecciones, y aquí cabe aclarar que al aprobarse la reforma que permitió el llamado a elecciones, el franquismo había firmado su acta de defunción como partido gobernante; quedando las cortes constituidas del modo siguiente.-



Fuente: http://www.vespito.net/historia/transi/resulft.html

EL partido gobernante queda claramente como primera minoría con 166 escaños, sumados a 16 de AP, que no siempre sería un aliado, la oposición suma en total 168, no había quorum propio, ni mayoría posible con este panorama político.

En la Argentina hoy con el resultado de las últimas elecciones nuestro congreso se ha conformado de un modo parecido, donde el oficialismo no tiene ventajas aparentes, debe negociar para conseguir quorum, y conceder para conseguir aprobación de las leyes importantes.

Con lo cual podemos afirmar que existe una similitud muy grande en cuanto a la composición de la Legislatura de la Nación.



Fuente: www.iprofesional.com/politica/257603-provincia-de-buenos-aires-cristina-kirchner-diputados-Como-pasara-a-ser-la-nueva-conformacion-del-Congreso-desde-diciembre


Lo que si constituye una diferencia importante y que en la balanza está a nuestro favor, España debía sancionar una Constitución, con todo lo que significa esto en materia de institucionalidad, debido a que la herencia del franquismo había dejado una asociación muy fuerte entre el falangismo y el gobierno, al punto que no existía uno si el otro, puesto que dentro de la lógica corporativa era fundamental para sostener el andamiaje político de la dictadura.

En nuestro caso la posibilidad de caer en totalitarismos, es hoy casi imposible, y tenemos una constitución que, si bien no es la mejor, consagra a existencia de todas las instituciones democráticas, y los derechos políticos y sociales, asi como las garantías necesarias para el cumplimiento de la Constitución y el aseguramiento de los derechos de los ciudadanos. Lo que hace innecesario en nuestro caso, asegurar los derechos de libertad de reunión, prensa, opinión, etc., que ya están consagrados en nuestra constitución.

En cuanto al contexto económico social, España se enfrentaba al proceso inflacionario más alto de su historia, 44% anual, que era un problema urgente a resolver porque la necesidad de integrarse al mercado común, (la tasa de inflación de la OCDE era del 10%) implicaba poner a la economía en condiciones competitividad con el resto de Europa, que aún no había unificado su moneda, aunque ya se planificada la integración monetaria.

Nuestra Inflación, que no es la más alta de nuestra historia ha llegado al 47% para este año, lo cual nos pone en una situación de similitud, y nos enfrentamos al desafío de completar la integración en el MERCOSUR (hoy en peligro), y con otros países con los deberemos establecer asociaciones económicas estratégicas y de reciprocidad que nos permitas salir y avanzar hacia un mejor destino.

La situación económica española era la siguiente:

El 66% de la energía española era importada, la crisis del petróleo del 73 no fue tomada en cuenta por el gobierno de Franco, que hizo caso omiso al incremento del barril que paso de U$S 1,63 a U$S 14.

Las exportaciones son sensiblemente menores que las exportaciones, y en su intercambio comercial pierde U$S 100.000.000 diarios de sus reservas internacionales, debido a que las importaciones son un 10% más altas que sus exportaciones.

En los últimos 5 años del franquismo la deuda externa alcanza la suma de U$S 14.000.000.000, lo que representaba el triple de las reservas de oro y divisas del Banco de España, el equivalente a nuestro Banco Central.

El endeudamiento de las empresas alcanza niveles extraordinarios, y comienza un proceso de crecimiento del desempleo que alcanzaba a 900.000 personas, de las que solo 300.000 recibían subsidios de desempleo, y que llego en 1998 a 2.000.000 de españoles, el 5 % de su población en ese año.

Haciendo una extrapolación, si trasladamos estos valores a la actualidad nuestra situación económica es parecida en términos proporcionales, con el agravante que nuestra deuda externa es mucho más alta que la española; y tenemos los mismos problemas en términos de desempleo y comercio exterior, o aún peores.

Sin embargo a diferencia de España, hoy tenemos autoabastecimiento energético, y saldos de producción exportables, como el caso del gas que hoy se exporta a Chile.

El Pacto de La Moncloa, estableció las bases del crecimiento futuro de España, salir del oscurantismo franquista para integrarse y relacionarse con el mundo, y establecer un régimen constitucional democrático, consagrando las libertades civiles que no existían, y garantizando los derechos de los ciudadanos, mirando hacia el futuro, pero lo importante fuera de las diferencias y similitudes, era lo que se acordaba, y lo que los distintos sectores, políticos y sindicales aceptaron.

Las medidas adoptadas por todo el arco político fueron

1.       Establecer una política monetaria que frene la emisión de la masa circulante

2.       La fijación de un tipo de cambio realista que contribuyera a reducir la deuda externa, generando mayores exportaciones

3.       En materia presupuestaria se acorto la reducción del déficit fiscal

4.       Se estableció un mecanismo de flexibilización laboral que permitió la contratación temporal, fomentando el empleo de jóvenes que no podían acceder a nuevos puestos de trabajo

5.       Se estableció un mecanismo de flexibilización laboral que facilito el mecanismo de despido, pero que también estableció un límite porcentual a estos.

6.       Se amplió el espectro del subsidio por desempleo, para compensar los efectos de la flexibilización.

7.       Se estableció un mecanismo de incremento de salarios basados en la inflación prevista y no en la inflación pasada, el límite establecido para 1978 se fijó en el 22%, de alguna forma se acordó que los trabajadores no mejoraría su nivel de ingresos por el período 1978.

8.       Se promovió una reforma fiscal que aplico la progresividad en el impuesto a las rentas, mejorando la efectividad del control tributario, intentando lograr que no hubiese evasión fiscal, meta que durante el gobierno de Felipe Gonzalez se logró con amplitud.

9.       Se acordó controlar eficientemente la solvencia de la estructura bancaria y la liquidez de los bancos.

10.    Se desarrolló una política transitoria de control de precios, que evitara que en 1978 se incrementaran más del 22% previsto, se creó una estructura de control de precios con la participación de todos los involucrados, consumidores, empresarios, y gobierno

11.    Se acordó democratizar y mejorar el sistema educativo, acordándose aumentar el acceso a la educación gratuita, cuestión que sería fundamental en el desarrollo futuro de España.

12.    Se acordó el desarrollo de la economía cooperativa para favorecer el desarrollo de la agricultura, fundamentalmente de los pequeños productores, regulándose el funcionamiento de las cajas de crédito rurales, orientándolas a promover el desarrollo

13.    Se reformo el sistema de pensiones y jubilaciones, y el acceso a la salud de todos los españoles.

El resumen anterior no deja de mostrar que lo que se acordó en materia económica fue difícil en general, pero que al final del camino la situación económico social podía estabilizarse y poner el puntapié inicial al proceso de crecimiento, que dio finalmente una importante estabilidad económica.

Ahora si vemos las medidas que se tomaron a la luz de lo acordado en los pactos, no son ni más ni menos, que aquellas cosas que sabemos que deben hacerse en un país para lograr un esquema de desarrollo sostenible en el tiempo, con la ventajas comparativas que tiene nuestro país, en tanto que los derechos políticos están garantizados por la constitución, que no tenemos que construir un país desde el piso, ni salir del oscurantismo medioeval de la dictadura, sino que debemos establecer las bases para el crecimiento sostenido de nuestro país,  haciendo caso omiso de las ambiciones y aspiraciones políticas de los diferentes sectores, no podemos establecer un mecanismo de dialogo que nos permita avanzar en este sentido.

¿Cuál es el problema que nos impide sentarnos a conversar sobre el futuro?

A veces pienso que se trata de un problema de estelaridad de los protagonistas, de sostener los privilegios obtenidos de una clase que, lejos de asumir su deber patriótico, para con la población, solo aspira a ser único protagonista sin comprender que los intereses del país están por encima de los propios, que se constituyeron en una clase privilegiada que se ha convertido en una especie de falsa aristocracia que funciona a espaldas del pueblo.

El país necesita normalizarse y despegar, terminar con los privilegios y establecer bases que permitan construir un futuro común, y eso será imposible mientras que tengamos una dirigencia política, social, sindical y religiosa corrompida por el ejercicio permanente del poder, que creer que tiene el derecho de actuar omnipotente frene a la indefensión de la ciudadanía.

Debemos tener en claro que para llegar al establecimiento de un acuerdo general, se necesita, el compromiso de la ciudadanía, y la claridad de la dirigencia consecuente con la necesidad que tenemos los argentinos de salir de la postración en la que hemos caído.

La situación de nuestro país, amerita que nos sentemos a establecer acuerdos, y que estos acuerdos sean amplios y generosos, que se establezcan políticas socio económicas que nos permiten mejorar y avanzar, sobre todo ahora que tenemos claras condiciones y necesidad de hacerlo, solo asi se cerrará la maldita grieta que nos divide y nos enfrenta.

jueves, 15 de febrero de 2018

Política y Salud; va siendo hora de comenzar a discutir


Es indudable que en cualquier estado moderno la política de salud es, y debe ser uno de los acápites importantes de cualquier plan de gobierno, y debe ser por definición del concepto de república una sola e igual para toda la población, sin distinción de estratos sociales, en el marco de un sistema solidario e integrador.
En el contexto actual, y ya desde hace muchos años el sistema de salud argentino ha dejado de ser un sistema que contenga todas las características anteriores, debido a una serie de continuas deformaciones que terminaron por desdibujarlo como sistema y convertirlo en una caótica forma de prestaciones más o menos eficientes dependiendo de la capacidad económica del prestador o del beneficiario.
Esto ha provocado que tengamos una salud de primera, segunda, tercera, o cuantas categorías se nos ocurran, dependiendo que tan económicamente poderosa sea la obra social o prepaga a la que aporte el beneficiario.
En el último escalón de las prestaciones quedan, por supuesto aquellos que por su grado de desprotección deben acceder a las prestaciones de menor nivel, casi siempre a cargo del estado.
El sistema que se adoptó en nuestro país, ha girado peligrosamente hacia la mercantilización de la medicina, y a la corporativización, provocando todo tipo de desigualdades posibles en materia de prestaciones, y muchas veces lo que diferencia una prestación de “alto nivel”, es solamente una diferencia en la hotelería de los establecimientos, o un mejor marketing profesional, y no necesariamente un mejor servicio.
En los estados que mejor han sabido ordenar y administrar correctamente las políticas de salud, muchos partiendo del sistema Beveridge, mostrado y defendido como uno de los logros más importantes del estado Inglés, modificándolo y generando estructuras aún más eficientes e integradoras en el ámbito de la Salud Pública, como los países Nórdicos, Euskadi y Navarra.
En Euskadi en Particular pude ver funcionando el Osakidetza (Servicio Nacional de Salud de Euskadi), que se encuentra hoy dentro de los seis mejores servicios de salud europeos, cuyas característica es principalmente el trato igualitario en materia de Salud, y en conversaciones con algunos Ciudadanos Euskeras, se percibe como un sistemas altamente eficiente, y prestigioso, cuyos servicios son excelencia, en un nivel superior al de la medicina privada.
En nuestro país, en los comienzos se adoptó este sistema, con una diferencia fundamental, el estado dictatorial de Onganía concedió a los sindicatos, manejados por Vandor, el manejo de las Obras Sociales, dividiendo el sistema, en tantas obras sociales como gremios hay, y luego en los 90, otro estado liberal secundado por la estructura sindical, habilitó la participación, desregulación mediante, del sector privado en el sistema nacional.
Esto derivó en odiosas diferenciaciones de nivel prestacional, creándose un sistema que permitió que hubiese medicina para pobres, en dudosas condiciones, y medicina para ricos, que, a la luz de las últimas noticias, también es en dudosas condiciones.
Lo que si queda claro es que el nivel profesional y científico del hospital público en general, es el más alto de todo el sistema de salud, y que fundamentalmente las cuestiones sanitarias más complejas se resuelven dentro del sector público.
Es de público conocimiento que las obras sociales sindicales, han servido como fuente de financiación de campañas políticas, o han contribuido a incrementar el poder económico de muchos dirigentes, desviando fondos, que deberían haber sido utilizados exclusivamente en la cobertura de salud de sus afiliados, lo que ha estrangulado económica y financieramente al sistema, sumado a la sobrefacturación que se ha detectado que existe en muchos casos, hasta el punto que existen organizaciones privadas que ofrecen sus servicios de facturación, incluso a hospitales públicos, a cambio de una comisión porcentual por incrementar los valores facturados a las Obras Sociales.
Si a esto sumamos que en este esquema de multiplicidad de instituciones, dentro de la estructura de costos de las obras sociales, el gasto administrativo es alarmante con relación a la inversión en prestaciones destinadas a sus afiliados, lo que lo convierte en un esquema realmente explosivo que ha sumido en un desastre financiero a la mayoría de las obras sociales, hasta el punto que, con excepción de aquellas que por volumen de afiliación, son económicamente poderosas, muchas obras sociales de menor envergadura no cubren con las obligaciones económicas asumidas con sus prestadores, cayendo en niveles de atraso de pago, inviables en cualquier economía.
A esto debemos sumar la voracidad económica de muchos establecimientos y organizaciones privadas, cuya única finalidad es la de obtener grandes ganancias, aún a costa de disminuir la calidad de las prestaciones a los pacientes.
Este sistema se ha convertido en un mecanismo perverso, que tiene aprisionado en el medio toda una masa de ciudadanos que necesita soluciones de salud, a las que no puede alcanzar, por sus propios medios.
Cuando Beveridge, en su informe afirmaba que a partir de un aporte, semanal en el caso inglés, podía solventarse un servicio de salud que abarcara igualitariamente a toda la población inglesa, brindando una atención igualitaria, poniendo al estado en la posición de organizador y administrador, en ningún momento pensó en un sistema tan descabellado como el argentino, sino en sistema organizado racionalmente, donde el estado asumiera su rol protector de la salud de sus ciudadanos.
Ahora creo que nuestro sistema de salud, parece herido de muerte, y no hay en el horizonte una luz que indique que este túnel tiene una salida, por lo menos visible. 
Es por esto que es necesario que se reorganice todo el sistema y se elimine gradualmente el actual, integrando obras sociales, débiles en términos económico, con aquellas de mayor solvencia, y gradualmente absorbiendo todas dentro de un sistema nacional, terminando por federalizar el sistema, creando una estructura que parta desde la atención primaria de salud, hasta la mayor complejidad creando un paraguas bajo el cual se cobije a toda la población.-
En la escala de atención desde el 1er nivel hasta alta complejidad, el sistema debe integrar en el primer y segundo nivel a la salud pública municipal, es decir, los centros de atención primaria, y los hospitales locales, que deben ser municipales, que constituyen una estructura más eficiente y de respuesta rápida, la estructura provincial administrando los centros regionales y de alta complejidad, y los nacionales, funcionando como centros de investigación, especializados.
En mi opinión inexperta, esta es la única forma en la que puede ser posible tener un sistema de salud no solo financiera y económicamente bien administrado, sino que permitiría que mejorar sensiblemente los centros hospitalarios, permitiendo crear servicios de excelencia, dentro de la organización pública.
¿Qué pasa entonces con el sector privado?, pues bien deberá existir la posibilidad de optar entre el sector privado y el sistema público, teniendo siempre en cuenta que el sector privado, no puede ser subsidiado por el estado, y que sus asociados deben contribuir solidariamente con el sistema oficial, con una parte de su aporte.
El problema de establecer un sistema nacional integrado es el de siempre en nuestro país, como se administra, en este caso debe crearse un fondo de reserva destinado a la inversión en salud, administrado por un concejo ajeno a las necesidad del equilibrio fiscal del estado, que invierta inteligentemente permitiendo capitalizar las inversiones ampliando su capacidad financiera.
Las permanentes deformaciones del sistema de salud, provocadas a través del tiempo, en tratando de mercantilizar el sistema, o proponiendo soluciones antojadizas, que lejos de contribuir a la integración y solucion de los problemas de salud de la población, para lo único que ha servido es para generar empresarios inescrupulosos, dirigentes afortunados, y administraciones corruptas.
Creo sinceramente que va siendo hora de comenzar a discutir la salud pública, seriamente, y de diseñar un sistema que realmente ponga al ciudadano en el centro, como beneficiario y supervisor de la ejecución de las políticas públicas, dejando atrás un paradigma que desde su inicio estuvo muy lejos de ser una solución eficiente de los problemas de todos los argentinos.


martes, 20 de junio de 2017

Tribulaciones de un radical sobre nuestra situacion política


Existen varias posibilidades en la vida, una es ayudar a construir, otra es colaborar con la destrucción, y la tercera es no construir ni destruir, la de los tibios, la de aquellos que deciden mirar sin participar especulando con el resultado que, dependiendo de quién gane la pulseada, los posicionará más o menos bien en un sector o en el otro.

A lo largo de mi vida, por pura curiosidad, pude acceder al conocimiento que me permitió forjar mis convicciones y que como valor agregado me puso en el camino que escogí seguir, las obligaciones contraídas fueron cumplidas, porque asi aprendí que lo hacen los hombres de bien, también aprendí que hay cosas con las que “no se Jode”, porque tienen que ver con el desarrollo y el bienestar de las persona que nos rodean.

De alguna forma, la enseñanza cristiana recibida, me enseño que hacer el bien, tiene destinatario, pero no reconocimiento, y que asi debe ser, porque la satisfacción es solo la del deber cumplido.

Además de esto mi formación política, que vinculada al entorno familiar, fue lo suficientemente heterogénea, y abierta, como para permitirme elegir cual era mi destino político desde el punto de vista ideológico, y asi decidí sostener aquellas convicciones con las que me identificaba.

Asi fue que por formación, por elección, por admiración hacia otros hombres, soy Radical, y comulgo fervientemente con las ideas de mi partido, y soy radical desde que tengo uso de razón (no es, en el fondo, tanto tiempo) y como Radical que soy, he participado en cuanto espacio encontré en el partido cuya metodología fuera, sobre todo, coherente con mi pensamiento, y en cuanto esa agrupación se apartara de aquellos ideales que sustentaban la causa, también supe retirarme.

Son esas convicciones que a veces provocan que uno se retraiga, con el objetivo de tomar un poco de distancia respecto de los acontecimientos, y poder tener una opinión libre de pasiones sin caer en la tentación de inclinarse hacia uno u otro lado.-

Aunque los últimos acontecimientos del país no dejan de causar un estado de estupor permanente, y todo termina por caer en esta desmesura propia de los argentinos, que pareciera que impide que iniciemos un camino de construcción de la nacionalidad.-

Desde fin de año hemos caído en la vorágine electoral, las garras afiladas de todos lo que buscan ocupar un espacio de poder (al que la mayoría cree que debe llegar, por derecho de militancia, derecho que, por otra parte, le niega al resto de los militantes), por lo tanto se olvidan las causas, se olvida que la política es esencialmente un servicio público, destinado a generar un mejoramiento permanente y continuo de la calidad de vida de los ciudadanos, donde se respeten sus derechos y se conviertan en realidad sus anhelos, sus proyectos de vida en prosperidad y paz, (La felicidad de la patria).-

El derecho generado en la militancia es pernicioso, porque tiende a generar un nepotismo dirigencial, que mucho daño hace a la causa, y poco beneficio a la comunidad, olvidando el fin último de la política, la militancia carece de derechos, porque su finalidad es la de generar conciencia en la sociedad, que apunte a promover cambios en la conducta social de los ciudadanos, y movilizar la opinión consolidando las bases sociales sobre las que se asienta el partido político, por eso la militancia política debe ser el ejercicio de la concientización social, y no una simple especulación de cargos, que lejos de construir, destruye.

En ese tren del olvido la dirigencia está enfrascada en una pelea de perros, se enrostran la corrupción de unos frente a la de los otros, y en esa pelea la corrupción pasa a segundo plano, y lo importante no es el delito de corrupción sino lo rimbombante de la denuncia, y del denunciante, el tono de voz y el volumen de los gritos, y como da en cámara.

Pero para tristeza de la dirigencia política, el país sigue en movimiento, la sociedad avanza constantemente y el mundo, normal se desenvuelve, y como todos los días una multitud observa atónita como la política transita por un lugar, donde la ciudadanía parece no estar invitada.

Sin embargo la sociedad no cesa de reclamar un poco de normalidad, y pudor por parte de esta nueva dirigencia, que de tan mediática parece surgida de un programa de escándalos televisivos, más que de un partido político, la política tardo más de cien años en comenzar la práctica del juicio por jurados, con la excepción deshonrosa de los delitos de corrupción, que pareciera que nunca van a ser juzgados como corresponde, y que quedaran en investigaciones inconclusas que de apelación en apelación se perderán en una nube de tecnicismos que nunca llegaran a aun fin coherente, mientras tanto como dijo en 1910 un Presidente de Francia (Clemenceau), algo asi como que “el pueblo argentino es tan laborioso que recupera trabajando de noche, lo que los políticos roban de día”, por eso el pueblo hace caso omiso, sigue trabajando, avanzando más que las instituciones, aunque, por las dudas, alguien sigue diciendo que el pueblo todavía no está maduro para algo, que no se sabe bien de que se trata.

La política no ha dado respuestas a la sociedad y sigue sin dárselas, como tampoco las da la justicia, o la legislatura, porque solo basta que alguien llegue a ocupar un cargo, para que olvide de a quienes, le debe su cargo, excepto aquellos que aportaron económicamente a su campaña, para colmo de la situación el congreso decide consagrar legislativamente el lobismo, que solamente ayuda a conseguir mayores beneficios de campaña, a cambio de otorgar tal o cual beneficio al grupo económico aportante, lo que definitivamente terminara por divorciar al pueblo de quienes dicen ser sus “legítimos” dirigentes.

La política debe oír, entiéndase Oír, como escuchar, comprender, “poner la oreja”, sin hacer oídos sordos, e intentar dar aquellas soluciones que se deben dar (no las que se pueden, las que se deben), y si no se pueden dar explicar las razones, o indicar los caminos a seguir, en un mecanismo de realimentación que nos permita nutrirnos de las necesidades populares, y a la luz de la ideología a la que suscribimos elaborar las propuestas de solucion a los problemas que se nos plantean.

Hay en el medio de la política una cadena que cortar, la de la intermediación, que impide que la realidad se ponga a la vista del poder, porque como en general la política se ha convertido en una especie de mercado de cargos donde el pueblo, la gente, se queda afuera sin tener la más mínima idea de quienes, o qué, es lo que se va a elegir; …  total… todo se negocia desde el poder pensando que esta nueva moda del marketing político nos va permitir poner un nombre más o menos importante encabezando una lista, y el resto se completa con amigos o parientes, total no es importante que representatividad tenga el resto.

Desde el poder difícilmente puede verse la realidad porque el dialogo popular quedo en manos de los referentes, los referentes, aquellos hombres de … (el poderoso de turno), que siempre están en medio de la relación entre el pueblo y el partido, que se dedican a medrar con unos y otros, solamente llevando y trayendo equívocos mensaje, y como el clásico puntero disfruta de los beneficios que unos y otros pueden repartir, cargos entre la parentela, comisiones por los subsidios conseguidos, módulos de asesor, algún que otro pasaje, teniendo en sus manos la llave de la felicidad de los de abajo, y de la estabilidad en el cargo de los de arriba, administradores de la mentira que disfrutan de los beneficios, siempre, porque en definitiva si el poderoso cambia, irán con su mercadería a ofrecer sus servicios de intermediación al que venga, total el discurso que llega la pueblo es solo su propio relato, porque en definitiva nunca habrá nadie para discutirle.

En medio de esto los radicales estamos en una disyuntiva, dejamos el partido en manos de estos nuevos gerentes de la política, y descansamos, o buscamos dar nuevos aires reviviendo las ideas, oyendo a la gente, elaborando una propuesta política sólida, que apunte a dar respuesta, pero a la luz de nuestras convicciones.

La ilusión del partido de cuadros a la inglesa como el Laborismo, o a la española como el PSOE, se ahogó en su propia iniciativa, porque no tenemos el elemento nutriente de esos partidos que son representativos de la Izquierda sindical de sus países, se mantienen y alimentan de las clases obreras, altamente politizadas.

Nosotros somos un partido popular, y como tales nos nutrimos del pueblo, de TODO EL PUEBLO, sin distinción de clases, ni credos, lo que nos nutre es la opinión popular, generalizada, las entidades intermedias, los trabajadores, los artistas, los intelectuales, que surgen de lo más profundo del tejido social, y atendiendo a ese tejido social, somos republicanos, y democráticos, porque no comprendemos una sociedad que pueda vivir sin esos valores de igualdad, justicia y libertad.

Hay que construir esa alternativa, seguramente recogiendo los pedazos que quedaron en el camino, pero tengamos claro que debe ser creando haciendo de la sociedad un estado de conciencia, donde se comprenda que la verdadera política surge del pueblo, y no de las alturas, que gobernar es gobernarse, que debe recuperarse la solidaridad social, reconstruir el tejido conectivo que nos une, que nos impulsa a avanzar, hacia un nuevo futuro, con las convicciones de ayer pero con la vista puesta en el mañana, somos el partido de Alem, Yrigoyen, Alvear, Pueyrredón, Sabatini, Lebhenson, Larralde, Illia, Alfonsín, y todos nuestros próceres políticos, que aportaron su sabiduría a nuestras convicciones, nos aportaron una historia, y en honor de esa historia debemos elaborar un nuevo partido, más representativo, más moderno, adaptado a los tiempos venideros que se convierta en una alternativa de poder posible, que incluya a todos y sea auténticamente representativa de todos los hombres y mujeres que tienen fijadas sus esperanzas en un país mejor.-

viernes, 12 de mayo de 2017

Reflexiones a Propósito de la epoca

Cuando hubo que hacer orden de prioridades, La Unión Cívica Radical tuvo a quien estuvo dispuesto a hacerlo, con la valentia que el momento necesitaba.

Un dirigente que no solo era "prolijo", sino que era Valiente, mas alla de lo que se conoce de el.

Que era un hombre de una claridad meridiana, en cuanto a lo que la política debía darle al país.

Que supo lo que era planificar una gestión, que aplico una estrategia que nos iba a sacar de la postración en la que el país había... caído. 

Que tubo la claridad suficiente para darse cuenta que la Democracia real era el único camino que podía llevarnos hacia un futuro promisorio. 


Que se enfrento de verdad a la multinacionales, poniendo los intereses del país y del pueblo por delante. 


Que sufrió el embate de medios de comunicación que propiciaron y consiguieron el golpe. 


Que a pesar de haber mejorado la calidad del trabajo y del salario en términos reales, recibió la peor respuesta del sindicalismo. 


Que mejoró la educación en términos de presupuesto y calidad, porque entendía que solamente un pueblo instruido podía asumir las responsabilidades ciudadanas. 


Que se enfrento a las potencias hegemónicas manejando una política exterior realmente independiente. 


Que consiguió la única victoria diplomática con relación a la soberanía de las Islas Malvinas. 


Que Valientemente enfrento a los Golpistas que lo derrocaron, que no se llevo nada en los bolsillos el día que fue derrocado. 


Que prefirió trabajar de ayudante de un panadero, antes que recibir la Jubilación de Presidente que por derecho le correspondía. 


Que por su accionar, en lo personal y en lo publico, se lo llama Justamente, Apóstol de los pobres.
Por todo lo que le dio al país, es necesario un justo reconocimiento, y que los argentinos pidamos perdón por no haber comprendido que lo que hizo por nosotros, era solamente un país, con ciudadanos responsables de su destino, y no manejado por "Iluminados", sino con gente como todos nosotros.


Por todo eso humildemente, en nombre de aquello que creo y que forma parte de mis convicciones,  lo único que puedo decir es Gracias Dr. Arturo Umberto Illia, por haber sido el ejemplo de vida que muchos hemos elegido, para nosotros y para nuestras familias,


....y perdón,

..... por no haber aprendido nada.


Carlos Eduardo Gowland.

jueves, 25 de agosto de 2016

Rebelarse ante el abuso de poder


"He llegado a convencerme de que la no cooperación con el mal es tan obligación moral como la cooperación con el bien. Ninguna otra persona ha sido más elocuente y apasionada en difundir esta idea que Henry David Thoreau. Como consecuencia de sus escritos y de su testimonio personal, somos los herederos de un legado de protesta creativa. Las enseñanzas de Thoreau han revivido en nuestro movimiento de los derechos civiles; de hecho, está más vivas que nunca. Que sean expresada...s por un sit-in en un restaurante, un autobús de la libertad en Mississippi, una manifestación pacífica en Albany (Georgia), un boicot de autobuses en Montgomery (Alabama), todo ello es la cosecha de la insistencia de Thoreau en que se debe resistir al mal y que ningún hombre moral puede conformarse pacientemente con la injusticia." (Martin Luther King). 

Creo que la mejor forma de terminar con los abusos de poder, es mirar hacia atrás y tomar las enseñanzas de la historia, y allí vemos que es necesario que la sociedad inicie un camino desde donde, a modo de lucha no violenta, haga comprender al poder que están allí para solucionar los problemas de la comunidad, y no para favorecer a determinados intereses, incluidos los suyos propios; la cuestión de las tarifas es un ejemplo claro que nos indica que la sociedad debe ser responsable de indicar a sus gobernantes cual es el camino a seguir, a partir de las audiencias públicas.

En este punto es donde debe aprovecharse el espacio que crea la ley para expresar la voluntad de la ciudadana, donde deben aclararse definitivamente algunas cuestiones relacionadas con los contratos de distribución, el uso de los subsidios otorgados por el estado, la política real de inversiones que las empresas debieron haber seguido, y s estas no hubiesen cumplido recomendar las acciones a seguir, para equilibrar la balanza para que cualquier medida a adoptar sea acorde a la necesidad ciudadana.

Esto mismo es lo que debe hacerse con las políticas de estado, puesto que el pueblo es el destinatario de cualquier acción de gobierno, y estas, lo beneficien o lo perjudiquen, no pueden estar ajenas a las necesidades y anhelos de la población, mandante de la democracia, y origen del poder de los gobernantes.

Las Palabras de Luther King son reveladoras de esto, la firmeza de las convicciones de todos, entre todos, hermanados en el objetivo de construir "Una" Nación donde todos seamos parte, y todos tengamos un lugar, donde el esfuerzo colectivo no sea usufructuado por unos pocos privilegiados, sino que éxito sea también colectivo, donde la integración sea una realidad de la que nos sintamos orgullosos, donde las diferencias políticas se discutan en términos de adversario y no de enemigo.

Es necesario que vivamos en un país en paz, con trabajo, y bienestar, educación, cultura, salud, estabilidad, para todos y cada uno. Pero como dijo alguna vez Arturo Illia, apóstol de los pobres, "esto es tarea de todos y cada uno", asumiendo la responsabilidad que nos cabe, en el lugar que nos toque. 

Gobernar es una cuestión demasiado seria como para dejarla solo en manos del poder político, es nuestro país, y el de nuestros hijos, y es nuestra obligación hacer cumplir nuestro mandato, porque de eso se trata la democracia, de un pueblo que elige a partir de su realidad social, que espera que las promesas realizadas se cumplan tal y como se hicieron, y no hay pueblo que elija en su propio perjuicio, lo que hay son gobiernos que no cumplen con los mandatos populares, y no hablo de este gobierno, sino de todos.

Cualquier incumplimiento, por parte de los gobiernos, de lo mandado por la voluntad popular, es un abuso de poder, porque constituye una negación de las obligaciones contraídas. Porque, sin lugar a dudas la elecciones son eso, un contrato electoral, que debe cumplirse como tal, y del cual el poder político no puede apartarse, con excepción de aquellas cuestiones de fuerza mayor y gravedad institucional que necesitan medidas urgentes.

Revelarse contra el abuso de poder es absolutamente necesario, en aquellos momentos en que la ciudadanía se ve afectada en sus derechos, porque la pasividad de la ciudadanía ante la necesidad de permanecer en el poder de esta nueva clase de oligarquía política, que se inventó a partir de los 90 para sostener sus privilegios debe terminarse, para que de una vez, y para siempre se terminen los eternos excesos en nuestro país, en paz, pero con la firmeza de la convicción.

Carlos Gowland

viernes, 22 de julio de 2016

El estado, promotor de la evolucion permanente



El estado pensado como el órgano institucional que genera la evolución democrática, debería concebirse como un órgano activo, algo asi como el corazón que bombea a cada lugar y ciudadano del país los beneficios de la acción del estado.
Creo, y creeré siempre, que el estado no es solo el administrador de los bienes del común, sino el motor del progreso humano, y que las instituciones republicanas deben transformarse en la medida que los individuos provocan el avance colectivo, como resultado de su crecimiento personal.
El estado entendido de esta manera, es un factor dinámico que provee los elementos básicos para generar la movilización de todos los recursos necesarios para provocar la revolución que implica el crecimiento de la sociedad.
El estado debe, desde esta concepción, promover una forma de rebelión contra el conocimiento y el orden establecido, que tendrá como resultado la aparición de nuevos paradigmas, producto de los nuevos conocimientos logrados en ese proceso de revolución, que como consecuencia promoverán los cambios socio políticos necesarios, para que la sociedad avance un paso más en la búsqueda del perfeccionamiento de las instituciones que rigen su funcionamiento.
La idea de la rebelión encaminada por el estado, no es un acto violento, porque el estado al desatar a fuerza creativa propia de las sociedades, lo que consigue es satisfacer las necesidades del hombre, cuya naturaleza gregaria lo lleva a evolucionar solidariamente con el resto de sus conciudadanos.
La rebelión, debe ser entendida como el acto de dudar, de cuestionar, es en definitiva el punto de partida de la filosofía, de la necesidad de saber, y de allí nace la ciencia, como organización de esa necesidad de conocimiento.
Esa actitud de rebelión fue lo que impulso a Gandhi, a iniciar su búsqueda de la verdad, que culminó con la independencia de la India, esa rebelión también impulso a  Martin Luther King a iniciar su lucha por los derechos civiles, que culminó con las leyes de derechos civiles dictadas durante el gobierno de Lyndon Johnson.
La lucha posterior de Gandhi, con la india ya independiente, siendo ya el símbolo del estado,  en contra de la segregación religiosa, y el fin de la guerra civil de la India, también fue una rebelión contra las conductas segregacionistas de los religiosos, que concluyo con éxito y en paz, por muchos años.
Todas estas acciones, culminaron con cambios impensables en ese momento que provocaron un perfeccionamiento de la democracia, que siempre es lento, y tortuoso, pero siempre se produce, pero esto solo es posible cuando el estado libera las fuerzas creativas de la Nación.
Por eso es importante que el estado este siempre presente como motorizador del cambio, a través de la creación de mecanismos que contengan a todos los ciudadanos, y los impulsen a participar, aportando ideas, conductas, conocimientos, investigación, arte, educación todo aquello que cada ciudadano lleva producto de su experiencia, de su capacidad.
Hay quien puede pensar que estos son espacios reservados, solo para aquellos con una formación intelectual o académica, no es asi, todos los ciudadanos de un país, desde el primero hacia hasta el último tienen, no solo el derecho, sino la obligación de realizar su aporte a la construcción permanente de la Nación, estableciendo los lazos solidarios necesarios para que se establezca un dialogo social activo y coherente.
El estado debe ser un intérprete leal de esta voluntad, promocionando y generando estos espacios de participación, discusión y creación, que son en definitiva parte del proceso de integración que no finalice, sino que provoque un proceso de inclusión real y duradero, donde el sentido de libertad, fraternidad e igualdad republicana sean las claves del proceso.
La generación de conflictos, teoría por demás popular en los últimos años, la idea de crear un enemigo y enfrentarlo, sin motivos y tampoco sin piedad, lejos de provocar la rebelión creadora, lo que hace es provocar un conflicto social tan profundo, como difícil de superar, porque lejos de liberar la fuerza creativa de la sociedad, lo único que ha conseguido es generar odios y recelos entre los ciudadanos, para desatar la violencia, porque quien se siente atacado naturalmente se protege del agresor cerrándose a cualquier forma de solidaridad y confraternización, que finalmente genera sentimientos de recelo y prevención de unos contra otros, acabando en un estado de violencia primero contenida, y luego desatada.
En un estado que provoca esta dinámica en la sociedad, siempre evolucionará, en un sentido progresista, porque en esta dinámica de cambio permanente, la evolución científica, los nuevos conocimientos divulgados, la tecnología aplicada mejorando los estándares de vida del pueblo, la mejora constante del nivel educacional, desarrollaran un sociedad en constante modernización, que necesariamente producirá nuevas instituciones contantemente adaptadas a las nuevas realidades.
Esta función del estado fue comprendida por todos nuestros representantes puestos en función de gobierno, desde Yrigoyen hasta Alfonsín, fueron generadores de ese proceso, lo mismo que nuestros grandes pensadores, la republica gobernada por el radicalismo lo fue dentro de un proceso dinámico y creador, superador de los cánones existentes, desarrollando la educación, la ciencia, el cambio permanente, promocionado socialmente al individuo, mejorando su condición, abriendo la posibilidad de la movilización constante de la fuerzas creadoras de la Nación, entendida como el espacio común, incentivo el fortalecimiento de los lazos solidarios de la sociedad, y debe retomar ese camino.
Solamente así la Unión Cívica Radical volverá a ser la opción necesaria, a la hora de elegir nuevo gobierno, porque estará a la cabeza de la sociedad, motorizando y acompañando el camino del desarrollo permanente, asumiendo en el proceso una conducta crítica con el poder, no combatiéndolo, sino marcando cual es el camino a seguir.-
De lo contrario solo será un espacio político que solo reclama cargos a un gobierno, a cambio de una estructura electoralmente eficiente, pero sin sentido ni razón de ser.

martes, 28 de junio de 2016

Arturo Illia: reflexiones a 50 años de la Infamia


HAce 50 años que se produjo una de las infamias más tremendas de la historia Argentina, el golpe de estado contra Arturo Umberto Illia, infame por lo injustificado, infame por las complicidades, infame, por lo que significó para los 50 años posteriores de nuestra historia.

INfame fue el acuerdo sindical militar de aquel momento, como fue infame el acuerdo económico militar, y el político, infames fueron los ideólogos que por más arrepentidos que estén, provocaron al país un daño tan extenso como irreparable.

EL dictador del momento, pretendía resaltar el nacionalismo de las fuerzas armadas, que otra vez caían seducidas por los buenos modales de los traidores de siempre, y se entregaron a la seducción del capital (siempre transnacional), y a la promesa de glorias militares de origen panameño, las 20 manzanas, los sindicalistas que buscaban el beneficio económico de manejar la obras sociales, la estupidez del general que pretendía un peronismo sin Perón.

CUando fue el golpe yo contaba con ocho años de edad, pero la impresión que me causo la situación fue tan grande, que a lo largo de los años traté de profundizar todo lo que estuviese a mi alcance, sobre Arturo Illia, y descubrí que seguramente pocos hombres en la historia, habían vivido ese radicalismo casi como una religión, tomándolo como una norma de vida.

PAra Arturo Illia, el radicalismo era eso, una norma de vida, y debía reflejarse en todos sus actos, por eso su estilo de vida austero, solidario, casi al borde del sacrificio, como dice el viejo dogma, no solo debía serlo, sino también parecerlo.

PAra la ciudadanía hoy, ante el espanto de la corrupción, de las ciudades voladas para ocultar ilícitos, de las valijas por sobre los cercos de los conventos, del enriquecimiento ilícito, del lavado de dinero, de los aportes de campaña con dudosos fines, aparece como el hombre bueno, el médico de provincia desinteresado, el hombre honesto, con valores morales.

PEro el Presidente Illia fue mucho más que eso, fue el hombre que inicio un proceso revolucionario que implicaba un cambio radical, en la conducta del hombre argentino, su gobierno no solo fue el gobierno más honesto del siglo 20, su gobierno fue el más progresista de la historia, no solo por las convicciones que encarnaba, sino por las metas alcanzadas.

HAce unos cuantos años Osvaldo Álvarez Guerrero profundizo en el pensamiento de Illia, y en su personalidad, y nos dejó un trabajo muy serio sobre el pensamiento de Illia, pensamiento analizado de sus discursos y reportajes, lamentablemente el Presidente no fue un hombre de escribir mucho, o por lo menos de hacerlo público.-

SEgún Álvarez Guerrero, “Rechazaba todo mesianismo, y desconfiaba de los presidencialismos caudillescos”, por eso su apariencia apacible y austera, sin embargo se abocaba a la lucha política con la reflexividad de los grandes, y la pasión de las convicciones.

EL presidente Illia creía que los partidos políticos estaban para representar a la sociedad, defender sus valores, y solucionar sus necesidades, y no para ser el exponente político de los factores de poder económico, o de sectores de comportamiento corporativo.

POr eso Arturo Illia, entendía que el destinatario de la acción política era el hombre, pero dentro de su contexto social, y creía que era necesario despertar una conciencia social, donde todos los individuos fuésemos corresponsables del avance general de la sociedad, solo eso podía terminar con los intentos totalitarios.

"SI nos esforzamos en formar una conciencia nacional, con justo contenido moral, no nos desesperaremos nunca, ni nos agotará cualquier encarnizada adversidad", nos enseñaba.

SU acción de gobierno se dirigió a despertar la conciencia de la sociedad y hacerla avanzar, toda hacia un destino común, y a pesar de las piedras y las críticas fue, sin lugar a dudas, el gobierno que más avances en materia económica y social, logro alcanzar en la historia de los últimos 50 años.

LA estabilidad económica, el pleno empleo, el salario mínimo vital y móvil, la política de salud, la ley de medicamentos, los avances científicos, la política internacional independiente, la eliminación de la deuda externa, la inflación que no supero nunca el 6% anual, el desarrollo sostenido, la nacionalización del petróleo, el plan nacional de alfabetización, fueron los hitos más destacados de ese gobierno ejemplar.

PEro no fue casual, fue el producto de un gobernante que tenía muy claro que en el gobierno no se improvisaba, en el gobierno se planificaba, y actuaba en función de esa planificación, pero con el concurso de la ciudadanía, representada en poder.

“DEbemos luchar por el hombre mismo, porque es la evidencia humana la que hace bambolear los tiranos y falsos dioses y si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos bien, en cambio, dónde está la mentira. Si nos esforzamos en formar una conciencia nacional, con justo sentido moral, no nos desesperaremos nunca, ni nos agotará cualquier encarnizada adversidad, porque sabemos también las razones fundamentales de por qué luchamos, y desterraremos el temor y será superada cualquier acción psicológica que pretenda desnaturalizar nuestras rectas intenciones. En este obstinado combate para lograr una justa convivencia nacional, no asumimos el poder para dominar nuestro país, sino para servir a su grandeza, no apartándonos jamás de la Constitución y de la ley, asegurando a todos nuestros conciudadanos iguales derechos y responsabilidades.” (Discurso inaugural, 1963)

SE cumplió, y se cumplió con creces, en el discurso de inauguración de sesiones del Congreso de la Nación afirmó: “Necesitamos un pueblo que sienta que es capaz de todo esfuerzo. Con orgullo de su país. Que comprenda que este gobierno es su representación. Que los señores diputados y senadores son sus intérpretes. Que no hay indiferencia a una sola de sus necesidades.”

“HAy que restablecer valores permanentes que hicieron de la Argentina la expresión armoniosa de una sociedad fecunda.”

“QUeremos -y habremos de conseguirlo- que la gran familia argentina viva en concordia y unión. Que nadie se sienta proscrito en la República. La Patria no tiene dueños.”

Illia era el iniciador de una auténtica revolución, porque encarnaba la idea de la revolución en Paz, no se necesitaba violencia de ningún tipo, solamente ser responsable y coparticipe de la responsabilidad de gobernar, solidificando la integración de la sociedad, donde la solidaridad social fuera la característica, y el esfuerzo colectivo el promotor del desarrollo de la nación.-

Pero los infames nunca lo entenderían, era preferible servir a la billetera de las 20 manzanas, y sucumbir a las tentaciones totalitarias, y a los cantos de sirena de los traidores, y  a sus falsos nacionalismos, asi el país terminó con el sueño republicano, para caer en la noche de la violencia, de la que no salió hasta la llegada de Alfonsín al poder.

El Presidente Arturo Illia, es un prócer de la Nación Argentina, injustamente denostado, y arrinconado en el lugar de la nostalgia de los honestos, y aunque hoy la sociedad reivindique esa conducta, todavía el país no ha dado otro dirigente de tamaña envergadura, ni hemos formado una sociedad que esté dispuesta a tener ese “presidente para todos los días”, como lo llamo Santiago Kovadloff.

Correligionarios, va siendo hora de arrancar.

 "Todos somos culpables, y cuando todos son culpables, nadie lo es. Esta Argentina no es el país que queremos. Cada uno de nosotros ha arrojado, por lo menos, una piedra para destruir, lo que tuvimos y lo que pudimos tener. En este punto, nadie es del todo indemne. Pero no hay que tener miedo a la ley, que es la única autoridad no autoritaria. No nos tengamos miedo entre nosotros: luchemos -y no lo digo con soberbia generosidad- luchemos con sentido de responsabilidad. No nos quedemos con odios, pues no son buenos ni el odio ni el temor. Hagamos política valientemente". Pte. Arturo Illia.

Carlos Eduardo Gowland